No habrá generación de empleo en el país por el mal comportamiento de la economía.

Según el Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE) del DANE para el mes de abril la economía colombiana se contrajo en su producción un 0,8%, primera cifra negativa en producción desde febrero de 2021 y el peor registro para el mes de referencia desde 2020.

Preocupa el comportamiento de las actividades secundarias (industria manufacturera y construcción) por cuenta de una caída en su producción de 6,8%, siendo el tercer mes consecutivo en el cual la variación anual es negativa (febrero: 0,1% y marzo: 1,6%). Estos son apenas algunos síntomas que presenta la economía colombiana que, en 2023, según el Marco Fiscal de Mediano Plazo, crecerá solamente un 1,8%.

La caída en la producción nacional va en contravía a lo que sucede con el empleo. En lo corrido de 2023, la tasa de desempleo se ubicó en un 11,2%, 1,1 puntos porcentuales menos que el registro en el mismo corte de 2022, lo que aparenta ser un buen augurio para el empleo. Sin embargo, las tensiones productivas, la reducción del consumo real de los hogares en todos los segmentos de productos, y que el comercio se encuentra en ‘vacas flacas’ como afirmó la firma consultora Raddar, pronto empezarán a pasarle factura al empleo nacional.

El avance en los créditos se está viendo frenado por cuenta de las altas tasas de interés y la moratoria creció más del 27% durante el primer trimestre llegando a los $ 28,6 billones. Tampoco ayuda el difícil momento político que vive el país por cuenta de la caída, a buena hora, de la Reforma Laboral en el Congreso, la cual no estaba pensada para el beneficio de toda la población trabajadora sino para unos pocos y generar riesgo de pérdida de más de medio millón de empleos formales (Banco de la República).

A las empresas les conviene que al país le vaya bien, y eso parte desde la generación de empleos y condiciones de demanda de la ciudadanía que genere un círculo virtuoso en la economía nacional.

Los empresarios no están en contra de los derechos de los trabajadores, en cambio, velan por su estabilidad. Sin embargo, las discusiones en torno a una eventual nueva reforma deberán estar encaminadas a vincular de forma activa al sector productivo para generar un gana-gana al gobierno, las empresas y, sobre todo, los trabajadores del país.

Según las cifras, estamos en un escenario en el cual la economía parece estar en recesión en lo productivo, pero tenemos un empresariado y una sociedad pujantes que quieren salir adelante y que requieren que las iniciativas del gobierno vinculen a todo el sector productivo. Es con más empleo, con mejores ingresos y mejores condiciones para los empresarios que se pueden generar más oportunidades para el país, pero hoy, no se sabe hasta cuándo va a aguantar la economía de los hogares y las empresas.

Editorial-1-1-1