Home Noticias En Termocandelaria tienen empeñadas hasta las turbinas

EL TIEMPO 20/11/2015
Hace 2 años las dejó en prenda por un crédito. Hoy aún debe el 87,5 % y está refinanciando la deuda.

Tras el anuncio de que el Gobierno la está investigada por frenar la generación de energía sin aparente justificación, los voceros de Termocandelaria andan mostrando sus balances financieros en varios escenarios.

El miércoles lo hicieron en una reunión a puerta cerrada con directivos de otras generadoras. Y este jueves enviaron una comunicación a los medios en la que señalan que recibieron 413.000 millones de pesos, desde el 2009, del llamado cargo por confiabilidad.

Se trata de una tarifa que los usuarios han venido pagando, en los últimos seis años, para garantizar la operación de las plantas generadoras y que la energía esté disponible.

Aunque suman más de 14 billones de pesos, al parecer, se les agotó, lo que obligó al Gobierno a aprobar un nuevo cobro (por, 1,3 billones de pesos) que saldrá del bolsillo de los usuarios.

De hecho, el director del Partido Conservador, David Barguil, radicó este jueves un recurso que busca revocar la resolución que fija dichas alzas.

Sin embargo, en su rendición de cuentas, Termocandelaria no le contó al país que, desde octubre del 2013, empeñó todos sus equipos para obtener un crédito bancario por 120 millones de dólares (360.000 millones de pesos), cuyo uso tendrá que explicarles a los organismos de control.

EL TIEMPO estableció que el crédito bancario fue otorgado por el Bancolombia de Panamá y el Banco Davivienda, que recibieron en prenda desde las turbinas de combustión, marca Siemens-Westinghouse, hasta las tuberías de interconexión y la totalidad de las generadoras.

“Tenemos entendido que la prenda la componen todos los equipos de esa termoeléctrica ubicados en dos lotes en Mamonal (Bolívar)”, aseguró una fuente enterada del caso.

Y agregó que en la constitución de la prenda dice que estará vigente hasta tanto todas las obligaciones garantizadas hayan sido pagadas, lo que aún no ha sucedido.

¿Quién responde?

Reporteros de este diario se comunicaron desde el martes con Eduardo Damián, vocero de la generadora, para preguntarle por el millonario préstamo. Inicialmente, dijo que estaba siendo negociado con los bancos. Y este jueves agregó que la deuda suma 105 millones de dólares que está al día y que intentan refinanciarla.

Sin embargo, no especificó en qué usaron ese dinero, que fue desembolsado en tiempos en que no había ni fenómeno del Niño, ni escasez de gas, ni kilovatio caro.

En cuanto al uso que esa generadora le ha dado al polémico cargo por confiabilidad, Damián explicó que el dinero recibido –413.000 millones de pesos– no les alcanzó siquiera para cubrir sus costos fijos.

Estos, reportó la termoeléctrica, superaron los 438.000 millones de pesos.

“En este periodo, entre otros, la compañía ha incurrido en costos fijos de infraestructura, almacenamiento y transporte de combustibles del orden de los 79.000 millones de pesos; costos de personal por 25.000 millones, costos de mantenimiento por 25.953 millones y costos de impuestos por 31.351 millones”, se lee en sus balances.

Y también dan su propia explicación de la crisis por la que están atravesando, culpando al Gobierno. “El problema de Termocandelaria se origina en una falla regulatoria, que consiste en que el precio de escasez no remunera sus costos variables”, dicen.

Y aseguran que la supuesta falla regulatoria ha sido recurrentemente advertida por los expertos norteamericanos, profesores Cramton y Oren, quienes asesoraron a la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) durante el año 2006 para la implementación del cargo por confiabilidad.

Así las cosas, concluyen que al precio de escasez actual Termocandelaria perdería más de 23 millones de dólares por cada mes de generación, condición inviable para cualquier generador y que va en contraposición con lo establecido en las leyes 142 y 143 respecto a que el prestador del servicio debe recuperar sus costos de operación.

La defensa

A su favor, Termocandelaria dice que es una de las plantas duales más modernas del país y que, durante el fenómeno del Niño del 2009-2010, fue la segunda con mayor factor de utilización del mercado, con un 85 por ciento de factor de uso, generando por más de 6 meses a plena capacidad.

Y cita otro evento de crisis en el que entró a generar a plena capacidad: durante la falla del gasoducto en el cruce subfluvial del Magdalena, ocurrido en enero y febrero del 2012.

En cuanto a sus accionistas, Termocandelaria asegura que corresponde principalmente a fondos de pensiones y organismos multilaterales.

EL TIEMPO reveló hace dos semanas que uno de esos accionistas es SCL Energía Activa, administradora de fondos de inversión con activos en Chile, Perú y Colombia por 1.500 millones de dólares. Estos trabajan en llave con Larrainvial, la corredora más grande del mercado chileno; y Moneda Asset Management, exitoso fondo de inversión de Chile, con 5.300 millones de dólares en negocios. También figura Mercantil Colpatria, matriz de inversiones del Grupo Colpatria, dedicada a actividades de inversión en sectores como la construcción, los seguros y el área financiera.

Algunas de estas empresas tienen acciones en otras plantas de generación como Tebsa, Termoyopal y Termovalle. Todas están operando y aportan cerca de un 35 por ciento de la energía térmica que se está demandando en el actual fenómeno del Niño.

Para hoy se espera el informe de la Superintendencia de Servicios Públicos en torno a la investigación que se le sigue a Termocandelaria por frenar sus operaciones pese a tener apta su planta.

UNIDAD INVESTIGATIVA