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Actualidad Industrial #5: Primer congreso empresarial colombiano con una industria necesitada

Primer congreso empresarial colombiano con una industria necesitada

Los días 11 y 12 de agosto se llevó a cabo en Cartagena el I Congreso Empresarial Colombiano liderado por la ANDI, con el fin de discutir la situación empresarial del país.

Es irónico pensar que Colombia, a pesar de aumentar sus ingresos en más de un 50%[1] durante la bonanza minero-energética entre  2011 y 2013, y con la oportunidad de invertir en actividades productivas determinantes para el desarrollo como la industria, sigue teniendo un sector debilitado. Desde 2007 la participación de la industria manufacturera en el PIB ha caído de manera sucesiva con una pérdida hasta 2015 de 3,2 puntos porcentuales, pasando de 14,2% del PIB a 11% del PIB en este período, su nivel más bajo desde el año 2000 (Gráfico 1).

Gráfico 1. Participación de la industria manufacturera en el PIB (2000-2015)

Fuente: elaboración propia con base en datos de las Cuentas Trimestrales del DANE a I Trimestre de 2016.

Otro factor que ha afectado la industria es la  relación en los Términos de Intercambio (ITI), que mide la relación de precios entre los productos exportados e importados del país; en otras palabras, el índice muestra qué tanto tiene un país que exportar para pagar sus importaciones, entre más alto el ITI, menos esfuerzo tiene que hacerse para pagar sus importaciones; mientras que, cuando el índice disminuye (por ejemplo, por caída de precios internacionales de los productos exportados), se tiene que exportar más para pagar más por esas importaciones. En el caso de Colombia el ITI se ha venido deteriorando en los últimos años, pasando de un índice de 155,97 en mayo de 2010 a 113,92 en el mismo mes de 2016, lo cual significa una pérdida de 45,05 puntos en los términos de intercambio para estos años. Más grave es la situación cuando se compara con el 2011, momento en que el ITI llegaba a 189,12. Cabe resaltar que la dependencia de la exportación de productos minero-energéticos sustentados en sus precios, favoreció este comportamiento, pero al volcar la estructura económica hacia estas actividades el reflejo de hoy es una pérdida notoria en el ITI, siendo el mes de mayo de 2016 el peor de los que se están comparando como lo ilustra el gráfico 2.

Gráfico 2. Índice de Términos de Intercambio Colombia para el mes de mayo (2000 – 2016)

Fuente: Series Estadísticas Términos de Intercambio (Banco de la República).

Hoy el crecimiento de la industria colombiana se apoya fundamentalmente en la refinación, actividad que también está ligada al sector minero-energético. Para la muestra se tienen los resultados del sector para el primer trimestre de 2016 en la cual se observa cómo la refinación pasó de tener una participación del 11,3% para el primer trimestre de 2015 a 12,9% en el mismo periodo de 2016, un aumento en la participación de 1,6 puntos porcentuales, pasando de ser el segundo subsector más importante de la industria al más importante. En contraste, el sector que en 2015 representaba una mayor porción del PIB industrial (13,3%), ‘fabricación de sustancias y productos químicos’, fue desplazada por la refinación y perdió 0,6 puntos porcentuales comparado con el primer trimestre del presente año.

Es de resaltar que tan solo 7 de los 24 subsectores industriales presentaron una mayor participación en el PIB industrial durante el primer trimestre de 2016, mientras subsectores tan importantes como elaboración de aceites, fabricación de caucho y plástico, fabricación de maquinaria y equipo, entre otros, determinantes para el aumento del empleo y el crecimiento del sector presentaron caídas, como se muestra en el Cuadro 1.

Cuadro 1. Participación de subsectores en el PIB Industrial colombiano (I Trimestre 2015 vs I Trimestre 2016).

PARTICIPACIÓN EN EL PIB INDUSTRIAL MANUFACTURERO
Subsector Industrial I Trimestre 2015 I Trimestre 2016 Diferencia
1 Fabricación de productos de la refinación del petróleo y combustible nuclear 11,3% 12,9% 1,6%
2 Elaboración de bebidas 6,9% 7,6% 0,7%
3 Fabricación de otros productos minerales no metálicos 9,2% 9,4% 0,2%
4 Fabricación de productos metalúrgicos básicos (excepto maquinaria y equipo) 6,8% 7,0% 0,2%
5 Transformación de la madera y fabricación de productos de madera y de corcho, excepto muebles 1,2% 1,3% 0,1%
6 Fabricación de muebles 2,3% 2,4% 0,1%
7 Elaboración de productos de café 0,9% 1,0% 0,0%
8 Producción, transformación y conservación de carne y pescado 2,4% 2,4% 0,0%
9 Preparación e hilaturas; tejedura de productos textiles 1,0% 1,0% 0,0%
10 Elaboración de productos lácteos 1,9% 1,8% 0,0%
11 Curtido y preparado de cueros, productos de cuero y calzado 1,9% 1,9% -0,1%
12 Fabricación de otros productos textiles 1,1% 1,0% -0,1%
13 Ingenios, refinerías de azúcar y trapiches 1,5% 1,4% -0,1%
14 Actividades de edición e impresión y de reproducción de grabaciones 3,7% 3,6% -0,1%
15 Fabricación de papel, cartón y productos de papel y cartón 4,2% 4,1% -0,1%
16 Elaboración de productos de molinería, de almidones, alimentos preparados para animales; productos de panadería, macarrones, fideos, alcuzcuz y productos farináceos similares 5,5% 5,4% -0,2%
17 Fabricación de otra maquinaria y suministro eléctrico 2,4% 2,3% -0,2%
18 Fabricación de equipo de transporte 2,4% 2,2% -0,2%
19 Fabricación de tejidos y artículos de punto y ganchillo y prendas de vestir 7,3% 7,2% -0,2%
20 Fabricación de productos de caucho y de plástico 4,4% 4,2% -0,2%
21 Industrias manufactureras n.c.p. 2,5% 2,2% -0,3%
22 Fabricación de maquinaria y equipo n.c.p. 2,9% 2,5% -0,4%
23 Elaboración de aceites, grasas animales y vegetales, cacao, chocolate, productos de confitería y otros productos alimenticios n.c.p. 4,8% 4,4% -0,4%
24 Fabricación de sustancias y productos químicos 13,3% 12,7% -0,6%

Fuente: elaboración propia con base en datos de las Cuentas Trimestrales del DANE a I Trimestre de 2016.

Teniendo en cuenta la Encuesta Mensual Manufacturera hecha por el DANE, la industria creció entre enero y junio de 2016 un 5,9% comparado con el mismo periodo del año 2015. -Esta pareciera ser una cifra alentadora para el sector, pero sin tener en cuenta la refinación se tiene que la industria crece apenas un 2,8%, cifra que refleja la misma tendencia de crecimiento mediocre que la economía total del país, que en su nueva etapa de la “nueva economía”, como lo afirma el Gobierno Nacional, no se diferencia mucho de la vieja economía en crisis.

Hay que ser claros al decir que a pesar de que la refinación es el subsector que le va dar el mayor aporte al crecimiento económico del país durante 2016, el empleo que subyace de esta actividad es insuficiente para mejorar la tasa de desempleo del país, además profundizado por la falta de modernización de la Refinería de Barrancabermeja, que hasta antes de la modernización producía el doble de lo que hacía Reficar, lo cual podría aumentar el nivel de empleabilidad de la región, que en su mayoría dependen de esta actividad. La variación anual entre enero y junio de 2016 del número de ocupados de la industria sin refinación es mucho mejor que con refinación 1,3% vs 1,2% respectivamente, lo cual permite concluir que a pesar de que la refinación suma al crecimiento, no lo hace de la misma forma en ciertos indicadores sociales como el desempleo.

Por su parte el subsector automotor[2], en promedio, su producción real cayó un 7,7% en lo corrido de 2016 hasta junio, cifra que concuerda  con la caída en 9,7% promedio en las ventas reales del subsector, lo cual ha terminado por afectar el empleo, por lo que los ocupados allí cayeron en 7,9%, cifra con alta incidencia en el tímido crecimiento del empleo en el sector.

Este comportamiento confirma la caída en la participación del total de ocupados en el sector industrial sobre el total nacional, que en el trimestre abril – junio de 2016 llegó al 11,6%, lo que representó 0,6 puntos porcentuales, o 107.000 empleos menos que en el mismo periodo de 2015. Esta situación ratifica caídas constantes en la participación del empleo en el sector desde 2011, cuando en aquel año la participación de la industria llegaba a 13,4% (para el trimestre abril – junio), confirmando lo que se había mencionado antes pero vale la pena ratificar, con la refinación Colombia gana en crecimiento, pero no contribuye a la mejora de indicadores como el desempleo, por no ser una actividad intensiva en mano de obra.

Gráfica 2. Participación en la ocupación nacional de la industria manufacturera en Colombia (Trimestre Abril-Junio 2009 – 2016)

Fuente: elaboración propia con base en datos de las GEIH Desempleo del DANE a Junio de 2016.

En Colombia es necesario establecer bases para lograr recuperar el sector industrial en el país, así como en la décadas de 1960, 1970 y 1980, cuanto el sector representaba entre el 20% y 22%[3] de la producción nacional, más aún en momentos en que se habla de la “cuarta revolución industrial”, del internet de las cosas, robótica, inteligencia artificial, dispositivos móviles y big data, es importante analizar a fondo si el país está preparado en términos de formación del capital humano, inversión en ciencia y tecnología, conectividad y en general en términos de infraestructura, productividad y competitividad para ser un jugador de talla mundial. Sería lamentable que el discurso sobre la necesaria inserción de la economía a esta dinámica, sea solamente una excusa para no hablar de los problemas que enfrenta la industria manufacturera colombiana, cuya existencia sigue y seguirá siendo la fuente principal de riqueza de las naciones.

Hasta el momento los resultados parecieran alejar a Colombia de esta llamada revolución, al ser la refinación petrolera la principal fuente de crecimiento de la industria.

Una nueva economía verdadera implica ir más allá de discursos almibarados sobre las tendencias económicas mundiales. Ponerse a la par de las potencias económicas requiere de grandes inversiones en competitividad, que el Gobierno Nacional no está dispuesto a asumir en el escenario de “austeridad inteligente” que ha planteado, con un recorte de 10% en el presupuesto de inversión para 2017.

Hace poco el gobierno aprobó un documento CONPES con la  Política de Desarrollo Productivo (PDP), el cual no aborda los problemas estructurales de la industria, como el costo país, los estímulos económicos que debe proporcionar el Estado y una revisión a fondo de la política comercial, comenzando por los Tratados de Libre Comercio (TLC).

El Grupo Proindustria seguirá insistiendo en la necesidad de que los gremios de la producción, en concordancia con la coyuntura económica global y local, planteen una verdadera política pública de estímulo y conservación de la industria manufacturera. Asimismo, apoyamos el proyecto de Ley del representante a la Cámara Federico Hoyos, que oficializa la presentación al Congreso de la República de un informe anual sobre los impactos causados por los tratados de libre comercio.

[1] Presupuesto 2017 para la Nueva Economía (2016), Ministerio de Hacienda: 29 de julio de 2016. Ingresos del sector petrolero para el GNC (% del PIB).

[2] Fabricación de vehículos automotores y sus motores, fabricación de carrocerías para vehículos automotores, remolques y fabricación de partes, piezas (autopartes) y accesorios (lujos) para vehículos.

[3] Cifras tomadas de la base de datos históricas del Departamento Nacional de Planeación (DNP) desde 1925.

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