El Grupo Proindustria expresa su profunda preocupación por la decisión de Propal de cerrar su planta de procesamiento de papel en el municipio de Guachené, Cauca. Más que el cierre de una empresa, este hecho constituye una señal de alerta sobre las crecientes dificultades que enfrenta la industria manufacturera colombiana.
Cuando una fábrica cierra, el país pierde mucho más que capacidad de producción. Se pierden empleos formales, se debilitan las cadenas de suministro, disminuyen las oportunidades para cientos de proveedores y se afecta el desarrollo económico y social de las regiones. Cada planta que desaparece reduce la capacidad del país para generar riqueza, innovar y competir en los mercados internacionales.
La experiencia de las economías más desarrolladas demuestra que no existe crecimiento sostenible sin una industria fuerte. La manufactura continúa siendo el principal motor de la productividad, la innovación, las exportaciones con valor agregado y el empleo de calidad. Ninguna nación ha alcanzado altos niveles de desarrollo dependiendo exclusivamente de materias primas o de actividades de servicios.
Sin embargo, mientras las principales economías del mundo fortalecen sus estrategias de industrialización, Colombia ha visto disminuir de manera sostenida la participación de la manufactura en su economía. El cierre de empresas, la reducción de inversiones y el aumento de las importaciones evidencian una tendencia que debe ser corregida con decisión.
La industria colombiana enfrenta condiciones de competencia profundamente desiguales. Muchos de los productos importados provienen de países que respaldan a sus empresas mediante subsidios a la energía, el crédito, la innovación, el transporte y las exportaciones. En contraste, los productores nacionales deben competir asumiendo elevados costos logísticos, financieros y energéticos, una alta carga tributaria, limitaciones de infraestructura y crecientes exigencias regulatorias.
A ello se suman el contrabando, la evasión tributaria y el lavado de activos asociados al comercio exterior, prácticas que distorsionan los mercados, afectan a las empresas formales y destruyen empleo.
El caso de Propal no debe interpretarse como un hecho aislado. Representa una advertencia sobre la necesidad de fortalecer la política industrial colombiana y de crear un entorno que favorezca la inversión, la producción y la generación de empleo formal.
Por ello, el Grupo Proindustria considera indispensable avanzar en una política industrial de Estado, estable y de largo plazo, sustentada, entre otros, en los siguientes objetivos:
– Fortalecer los instrumentos de defensa comercial frente a prácticas desleales y competencia subsidiada.
– Combatir de manera decidida el contrabando, la evasión tributaria y el lavado de activos vinculados al comercio exterior.
– Reducir el “costo país”, especialmente en energía, logística, transporte y financiamiento.
– Promover la innovación, la digitalización y la transformación tecnológica del aparato productivo.
– Impulsar las compras públicas como instrumento de fortalecimiento de la producción nacional, dentro del marco constitucional y legal.
– Fortalecer la formación de talento especializado y la articulación entre empresas, universidades y centros de investigación.
– Incentivar la sustitución competitiva de importaciones en sectores donde Colombia posee capacidades productivas y potencial de crecimiento.
El nuevo Gobierno Nacional tiene la oportunidad histórica de liderar un gran acuerdo nacional por la industria colombiana. Este esfuerzo debe convocar al sector privado, los trabajadores, la academia y las regiones para construir una estrategia de desarrollo productivo que trascienda los periodos de gobierno y se consolide como una verdadera política de Estado.
La industria manufacturera no solo representa el interés de las empresas. Representa el bienestar de millones de colombianos que encuentran en ella oportunidades de empleo formal, innovación, movilidad social y progreso.
Desde el Grupo Proindustria hacemos un llamado respetuoso al Gobierno Nacional, al Congreso de la República, a las autoridades económicas y a toda la sociedad para asumir la defensa de la capacidad productiva del país como un propósito nacional. Fortalecer la industria es fortalecer el empleo, la competitividad, la soberanía económica y el futuro de Colombia.
GRUPO PROINDUSTRIA
Tanque de pensamiento para el fortalecimiento de la industria manufacturera colombiana.





