Comunicado del Grupo Proindustria
El Grupo Proindustria saluda al Gobierno Nacional que inició su gestión el pasado 7 de agosto en la ciudad de Cali, en medio de la expectativa y la esperanza de una mejora sustancial en los diferentes ámbitos de la vida nacional.
Deseamos al presidente Abelardo De La Espriella y a su equipo de Gobierno los mejores resultados en su gestión, particularmente frente a las complejas circunstancias económicas, sociales, productivas y fiscales que enfrenta el país.
El discurso de posesión del Presidente presentó diversos compromisos y orientaciones que, en opinión del Grupo Proindustria, pueden constituir una base importante para avanzar hacia una política de desarrollo productivo y de recuperación de la capacidad industrial de Colombia.
A partir de sus planteamientos, destacamos los siguientes aspectos por su especial relevancia para el desarrollo empresarial y la industrialización del país:
1. La empresa privada como aliada fundamental del desarrollo
Uno de los elementos centrales del nuevo enfoque consiste en reconocer al empresario y al sector privado como aliados fundamentales del desarrollo económico y social.
La prosperidad de las empresas permite generar inversión, empleo formal, ingresos para las familias y mayores oportunidades para superar la pobreza.
Este enfoque debería traducirse en una relación de cooperación entre el Gobierno y la empresa privada, basada en la confianza, la seguridad jurídica, la promoción de la inversión productiva y el reconocimiento del sector empresarial como uno de los principales motores del crecimiento económico.
2. Seguridad jurídica y estabilidad de las reglas para invertir
Colombia debe ofrecer condiciones que garanticen el respeto por la propiedad privada y permitan que invertir sea una decisión segura y previsible.
Este aspecto es especialmente importante para la industria, teniendo en cuenta que las inversiones manufactureras requieren horizontes de largo plazo, frecuentemente de diez años o más.
Una verdadera política industrial debe estimular un proceso en el cual la inversión conduzca a la ampliación de la capacidad productiva, la generación de empleo formal, el fortalecimiento de proveedores nacionales, la sustitución competitiva de importaciones y, posteriormente, el crecimiento de las exportaciones.
3. Un Gobierno basado en evidencia, ciencia, técnica y resultados
El propósito de orientar las decisiones gubernamentales a partir de la evidencia, la ciencia, la técnica y los resultados, por encima de los prejuicios ideológicos, representa una oportunidad para construir políticas públicas que respondan efectivamente a las necesidades del aparato productivo nacional.
La política industrial debe partir de diagnósticos objetivos y establecer metas verificables en materia de inversión, producción, productividad, empleo, innovación y exportaciones.
4. Desarrollo empresarial y generación de empleo formal
La creación de empleo formal debe convertirse en uno de los principales criterios para seleccionar y apoyar sectores productivos.
Colombia requiere fortalecer especialmente aquellas actividades manufactureras de baja y media tecnología capaces de generar empleo en períodos relativamente cortos, sustituir importaciones, desarrollar proveedores nacionales y crear progresivamente capacidades exportadoras.
La recuperación del empleo formal depende, en buena medida, de que el país vuelva a producir una parte creciente de los bienes que actualmente importa.
5. Del desarrollo agrícola a la agroindustria
La apuesta por el desarrollo del campo y por convertir a la Orinoquia en una gran despensa agrícola representa una oportunidad de enorme importancia para Colombia.
De igual manera, el anuncio de transformar el programa Cosecha Solidaria en una política pública de Estado puede contribuir al fortalecimiento de la producción agropecuaria.
Sin embargo, el verdadero potencial económico y social del campo se alcanzará en la medida en que la producción primaria se articule con cadenas agroindustriales capaces de transformar las materias primas, agregar valor, desarrollar proveedores, generar empleo y acceder a los mercados nacionales e internacionales.
6. Sustitución de cultivos ilícitos mediante proyectos productivos
La sustitución de cultivos ilícitos mediante proyectos relacionados, entre otros, con cacao, café, palma, coco y maíz puede convertirse en un componente importante de una estrategia de desarrollo regional.
Para garantizar su sostenibilidad económica, estos proyectos deberían estar acompañados por el desarrollo de industrias que transformen la producción agrícola y agreguen valor en las propias regiones.
La sustitución será mucho más efectiva cuando la actividad agropecuaria forme parte de verdaderas cadenas productivas y agroindustriales.
7. Exportaciones y apertura de nuevos mercados
El fortalecimiento de las exportaciones representa una oportunidad especialmente relevante para ampliar la producción nacional, generar empleo y obtener las divisas necesarias para el crecimiento económico.
Una estrategia exportadora sostenible debe estar precedida por el fortalecimiento de la capacidad productiva interna. Para exportar más y mejor, Colombia necesita producir más, aumentar su productividad, agregar valor y desarrollar empresas capaces de competir en los mercados internacionales.
8. El sector textil-confección como oportunidad de reindustrialización
El respaldo expresado por el Presidente al sector textil, confección, diseño y moda constituye una señal especialmente importante.
Se trata de una cadena productiva que integra manufactura, empleo intensivo, grandes, medianas y pequeñas empresas, diseño, tecnología, marcas nacionales, proveedores y posibilidades de exportación.
Por estas características, el sector textil-confección podría convertirse en uno de los sectores piloto de una política efectiva de reindustrialización, que posteriormente pueda extenderse a otras cadenas manufactureras.
9. Energía y competitividad industrial
Los anuncios relacionados con la recuperación de Ecopetrol, el desarrollo del fracking y el fortalecimiento de la generación térmica tienen una relación directa con la competitividad del aparato productivo.
Para la industria no solamente es importante disponer de energía suficiente y confiable; resulta igualmente determinante el precio al cual esa energía llega a las empresas.
Por ello, la política energética debe estar articulada con una estrategia de desarrollo productivo. No basta con preguntarnos cuánta energía produce Colombia: es igualmente necesario establecer para qué estructura productiva se produce y a qué costo llega esa energía a la industria nacional.
10. Disciplina fiscal, austeridad e inversión productiva
El anuncio de congelamiento del gasto público y la adopción de una política de austeridad responden a la necesidad de recuperar el equilibrio de las finanzas públicas.
De igual manera, la eliminación del impuesto al patrimonio ha sido planteada como un instrumento para estimular la inversión.
Sin embargo, resulta fundamental diferenciar entre gasto público e inversión pública productiva. La necesaria disciplina fiscal no debería significar la reducción de aquellas inversiones en infraestructura, energía, ciencia, tecnología, formación laboral y demás áreas que contribuyen directamente a mejorar la productividad y competitividad del país.
Una oportunidad para recuperar la capacidad productiva de Colombia
El Grupo Proindustria comparte estas y otras iniciativas orientadas al fortalecimiento empresarial y manifiesta su disposición a colaborar con el Gobierno Nacional, en las instancias en que resulte pertinente, para contribuir a la formulación y ejecución de programas que impulsen el desarrollo industrial y empresarial del país.
Colombia necesita recuperar la inversión productiva, fortalecer sus empresas y generar empleo formal como pilares de una economía más sólida, incluyente y sostenible.
Por ello, consideramos indispensable avanzar con prontitud hacia una política industrial de largo plazo, construida conjuntamente entre el Estado, los empresarios, los trabajadores, la academia y las regiones.
No sobra insistir en la urgencia de adoptar decisiones que permitan detener el proceso de desindustrialización que ha experimentado Colombia y sus consecuencias sobre el empleo, el subempleo, la informalidad y la pobreza.
La recuperación económica y social del país requiere volver a producir, invertir, generar empleo, agregar valor y exportar.
Reindustrializar a Colombia debe convertirse en un propósito nacional.
GRUPO PROINDUSTRIA







